Formulario de búqueda en el sitio web
17 de octubre de 2019
Inicio » Noticias » Noticia 

“Cuando el negocio empieza a ser el principal tema de conversación en una redacción, algo falla”

27 de octubre de 2010. Nodo Digital, Narración y reportería web

Enviando tu valoracion...
Valorado: 4.6 de 5. 8 voto(s).
Haz click en la barra para valorar el elemento.
Virginia P. Alonso, Directora adjunta de 20minuto.es

Virginia P. Alonso, Directora adjunta de 20minuto.es

Por Jairo Echeverri García

Virginia Pérez Alonso es Directora adjunta de 20minutos.es, uno de los diarios on line más leídos de España, con más de 12 millones de usuarios únicos según la Oficina de Justificación de la Difusión de medios en Internet (OJD Interactiva).

Durante su trayectoria periodística Pérez Alonso ha trabajado para La Voz de Galicia, la Agencia EFE, Radiovoz y Cinco Díaz. Hoy, al frente de 20minutos.es, se la juega por el periodismo colaborativo en constante conversación con los lectores.

Medios de larga trayectoria cierran sus puertas, miles de periodistas se quedan sin empleo alrededor del mundo… ¿Cree que el periodismo está en crisis? Si no es así, ¿qué está en crisis?

Esos ejemplos se corresponden más bien con una crisis del modelo de negocio o con la propia crisis económica, aunque es indiscutible que afectan al desarrollo de la profesión periodística. En ese sentido, cuando el dinero, el negocio, empieza a ser el principal tema de conversación en una redacción, algo falla. Por eso, es fundamental que dejemos a los gestores que se ocupen del modelo de negocio, y a los periodistas que busquen y escriban buenas historias.

Entre la crisis -que nos ha dejado redacciones menguadas y menguantes-, y la dicotomía tradicional/digital -que ha centrado la mayor parte del debate periodístico en los últimos años-, el foco del periodista se ha difuminado tanto que, en muchos casos, se ha olvidado lo esencial: que el periodismo es un oficio con vocación de servicio público, que debe dar voz a los que no la tienen. Desde ese punto de vista, está en crisis el periodismo independiente, está en crisis esa vocación de utilidad pública; en definitiva, están en crisis muchos de los conceptos que conforman la esencia del periodismo y del periodista -integridad, rigor, compromiso…-, a los que hay que volver a llenar de contenido. Y también está en crisis la vocación periodística: el periodismo es una forma de ser, una actitud, una manera de vivir, no es una forma como cualquier otra de ganarse la vida.

Actualmente 20minuto.es es ocupa el segundo lugar en volumen de audiencia en España. ¿En qué se enfocan para lograr ese éxito?

En marcar la diferencia respecto al resto de medios generalistas con los enfoques, la calidad y la participación.

Trabajamos temas con enfoques muy sociales, que afectan directamente al ciudadano (sanidad, educación, economía doméstica, derechos ciudadanos, igualdad de género, etcétera). Potenciamos el periodismo colaborativo, que nos da unos resultados extraordinarios; es decir, muchas de las historias que publicamos han sido propuestas por nuestros lectores. Somos uno de los pocos medios del panorama nacional que puede presumir de hacer periodismo independiente (el hecho de no pertenecer a un gran grupo español de medios nos permite estar alejados de intereses partidistas); muchas veces, en los comentarios de una misma noticia, nuestros lectores nos tildan de ‘fachas’ y ‘rojos’, y ése es el mejor reconocimiento a nuestra independencia. 

Creemos que 20minutos.es, además de informar rigurosamente de la actualidad, puede y debe ser entretenido, y la audiencia nos ha dado la razón. Por eso nuestra portada es un ‘cóctel’ de información ‘dura’ y ‘blanda’, planteado siempre con criterio, equilibrio y sentido común, y también por eso los blogs ocupan un lugar preponderante en nuestro sitio.

Dedicamos mucho tiempo y espacio a la participación: todos nuestros contenidos se pueden comentar; tenemos una herramienta de listas (rankings) que elaboran nuestros usuarios y que nos ha dado muchas alegrías en términos de audiencia; utilizamos permanentemente encuestas, trivias, entre otras. Y tenemos una presencia muy activa en redes sociales (Facebook, Twitter y Tuenti, principalmente), un espacio que nosotros entendemos como sitio de debate y de conversación permanente con nuestros lectores.  

¿Además del número de lectores, de qué más se preocupan para saber si están haciendo las cosas bien?

Vigilamos muy de cerca todos los indicadores de fidelidad (tiempo medio de la visita, incremento de la media de usuarios/día, número de visitas por usuario, etc.), estamos muy atentos a la imagen que proyectamos y a las percepciones de nuestros usuarios en sus blogs y en redes sociales, y tenemos uno de los mejores termómetros: el feedback que recibimos de nuestros lectores en forma de historias –muchas veces noticias- que les preocupan.

Esto, en cuanto a los resultados. En cuanto a los procedimientos para lograrlos, para nosotros es clave tener una redacción motivada y aplicar dentro la misma filosofía que trasladamos a nuestra audiencia: transparencia, honestidad, fomento de la participación…

Ustedes afirman que una de sus diferencias es que se centran en campos en los que los otros apenas se fijan. ¿Cuáles son esos campos para ustedes?

Básicamente, el concepto de participación, la forma de relacionarnos con nuestros usuarios y los enfoques de nuestras historias.

Es ahora cuando el resto de medios empieza a darse cuenta de que sus lectores, además de existir, quieren sentirse partícipes de los medios con los que se informan. Nosotros lo aprendimos hace 10 años, cuando fundamos el primer diario gratuito español, 20 Minutos. Llevamos escuchando y atendiendo a nuestros lectores desde entonces, les hablamos de tú a tú, con humildad, con ganas de aprender, no desde el púlpito desde el que los medios se han dirigido tradicionalmente a su audiencia.

En esta línea, llevamos ya unos meses potenciando la transparencia de nuestro medio con los lectores, de forma que ellos se sientan como una parte más. Tenemos un blog, Enveinteminutospuntoes, en el que comunicamos a nuestra audiencia todos los cambios que suceden en nuestro sitio y las motivaciones que nos llevan a tomar determinadas decisiones. Tuiteamos y colgamos en el resto de redes el resultado de nuestra reunión de redacción (la ‘pizarra digital’) con la intención de que nuestros usuarios nos propongan temas y hagan valoraciones sobre nuestra previsión de contenidos. Y es sólo el principio.

Lo mismo con los enfoques. Lo que otros hacen en sus ediciones impresas, nosotros lo hacemos también en la web. ¿Por qué esperar un día o varios para contextualizar las informaciones, para hacer análisis? Intentamos dar a nuestro usuario todos los elementos que rodean una información para qué sea él/ella quien pueda sacar sus propias conclusiones. Preferimos el periodismo de hechos al de declaraciones; el periodismo social al de chaqueta y corbata; el periodismo honesto e independiente al de trinchera (partidista). Valoramos mucho los enfoques sociales, las historias que preocupan y afectan al ciudadano y, sobre todo, las que ellos mismos nos proponen.  

También hablan de una forma diferente de contar las cosas. A qué se refieren exactamente, además del uso de un lenguaje claro.

Utilizamos diversas fórmulas que facilitan la contextualización de aquellas informaciones que requieren un tratamiento más amplio o que pueden ser más difíciles de entender para la audiencia: de la A la Z, preguntas y respuestas, cronologías, las claves de… Para aquellas informaciones de alcance que van a tener un desarrollo a lo largo del día llevamos años usando la fórmula del ‘minuto a minuto’.

En el día a día, nuestro lenguaje es directo, conciso, sin circunloquios; siempre partimos de la siguiente premisa: “Lo que no entiendas tú (periodista), no lo va a entender el lector”. Intentamos ofrecer en nuestras historias todos los puntos de vista posibles (en temas especialmente polémicos utilizamos la fórmula ‘a favor, en contra’, con opiniones contrapuestas de expertos). Buscamos ser útiles: nuestras informaciones sobre eventos al aire libre, por ejemplo, incluyen siempre una previsión meteorológica; las noticias sobre violencia de género incorporan el teléfono de ayuda a mujeres maltratadas... Somos transparentes: cuando nuestros temas salen adelante gracias a la ayuda de nuestros lectores, así se lo reconocemos, junto a la firma del redactor; cuando cometemos un error, lo decimos; cuando hay una información de alcance, advertimos a nuestros usuarios de que seguimos trabajando en esa noticia… Nuestro uso de las redes sociales se basa en el diálogo continuo y real con los usuarios, a cuya participación apelamos de forma continua, no sólo en redes, sino también en la web y en la edición impresa. Damos tanta relevancia en nuestra portada a un buen contenido proveniente de un lector como a uno nuestro. Citamos y enlazamos a los medios de la competencia cuando nos hacemos eco de una información suya, y por supuesto a los blogs que nos pueden haber servido de ayuda para elaborar cualquier historia…

En definitiva, pensamos en nuestros lectores, queremos ser útiles, buscamos la transparencia y la independencia, y concebimos el periodismo como un ejercicio de honestidad. Esta filosofía empapa necesariamente nuestra forma de contar historias.

¿Qué tanto le apuestan al periodismo investigativo y de largo aliento?

La mayoría (por no decir todas) de nuestras historias propias requieren de una investigación. En unos casos, es cuestión de días; en otros, de semanas. Ahora bien, 20 Minutos no tiene corresponsales extranjeros y cuenta con una redacción modesta; pero no descartamos destapar alguna gran exclusiva (ya lo hemos hecho) y centramos nuestros esfuerzos en sacar adelante historias que normalmente tienen una gran repercusión en el ámbito social.

¿Qué aprendizajes han tenido con la sección Zona 20, una portada hecha por sus lectores? ¿Qué ventajas y desventajas encuentran en el fomento del periodismo ciudadano?

Preferimos llamarlo periodismo colaborativo antes que ciudadano; nosotros nunca publicamos un contenido de un lector ‘a pelo’. Es decir, que todas las historias propuestas por nuestros usuarios son investigadas por la redacción; algunas de ellas ‘se caen’ por el camino, otras acaban saliendo adelante. Por eso es más correcto hablar de colaboración ciudadana, el periodismo lo hacemos nosotros, en la redacción.

Aclarado esto, Zona 20 es una seña de identidad de 20 Minutos y de 20minutos.es. Nos ha permitido conocer mejor a nuestros lectores y aprovechar al máximo sus contribuciones, más allá de la anécdota, además de hacerlos sentir como una parte más del medio que leen. Muchas de las historias que publicamos están hechas gracias a esas aportaciones de los usuarios, y eso es un valor indiscutible. Esa relación nos ha permitido ganarnos su confianza: saben que les escuchamos, que nos importan. Luego, como periodista es un lujo trabajar en un medio así, en el que no se escribe para las fuentes, sino para quien te va a leer, en el que sabes quiénes y cómo son tus lectores. También ha supuesto un aprendizaje importante y nos ha obligado a aparcar esa arrogancia tan característica de la profesión: nuestros usuarios nos ayudan, pero también son críticos implacables, muchas veces con razón; saber aceptar esas críticas y atenderlas lleva implícito un proceso de aprendizaje y un ejercicio de humildad por el que muchos periodistas no están dispuestos a pasar.

Quizá el principal inconveniente de fomentar esta colaboración lectora es el volumen ingente de material al que enfrenta a una redacción: ya no hay que estar pendientes sólo de las agencias de noticias, de teles y radios, de Twitter y de otras redes, también hay que saber filtrar y canalizar todo lo que envían los lectores. Y hacerlo bien no es fácil. Un ejemplo claro está en los comentarios de las informaciones online. ¿Es una forma de fomentar la participación? Claramente, sí. Pero, ¿aportan esos comentarios un valor al medio más allá de la simple generación de un debate, que muchas veces ni siquiera lo es? Por lo general, no. Es complicado en este terreno separar la paja del grano, extraer las posibles aportaciones de los usuarios de los meros comentarios sin sustancia, y estos foros terminan convirtiéndose en el sitio favorito de trolls e indeseables, que finalmente acaban por ‘desterrar’ a los usuarios que sí entran para aportar algo.

¿Qué medios consulta sin falta? ¿Qué emprendimientos digitales le llaman más la atención?

Para estar informada en el día a día, consulto todas las ediciones digitales de medios nacionales convencionales, (elpais.com, elmundo.es, etcétera.) y nativos (lainformacion.com, cuartopoder.es…), además de The Guardian, The New York Times, BBC, CNN, O Globo y numerosos blogs, algunos relacionados con la actualidad informativa, otros más centrados en el análisis periodístico y de medios.

Como modelos valientes e innovadores en uno u otro sentido, consulto The Guardian, HuffPost, ProPublica, Politico, voiceofsandiego.org… Luego hay otros medios que llevan a cabo iniciativas puntuales, originales, prácticas y creativas con relativa frecuencia, como VG.no; y otros cuyos planteamientos periodísticos puros y duros me entusiasman: periodismohumano.com, Frontline, npr.org, y el grafismo y el componente más social de algunos reportajes del sueco Svenska Dagbladet, por ejemplo.

¿Qué ventajas y desventajas encuentra en un modelo de negocio basado en la publicidad?

Es un modelo demasiado dependiente de la coyuntura económica. Esto obliga a los medios a olvidarse de las antiguas redacciones de más de 500 periodistas y a centrarse en redacciones mucho más modestas que permitan afrontar una eventual caída de la inversión publicitaria sin incurrir en unos costes estratosféricos. En cualquier caso, aún está por ver si el modelo está agotado, algo que ya se dijo en el año 2000 y que ahora vuelve a repetirse con insistencia. La diferencia con hace 10 años es que ahora hay multitud de plataformas en las que los medios también deben estar (móviles, Internet, tablets, etc.) y eso permite diversificar la generación de ingresos, aunque estos sigan dependiendo de la publicidad. Para los medios que creemos que los contenidos en Internet (y en nuestro caso también en papel) deben seguir siendo gratuitos, la publicidad es una garantía de continuidad de este modelo. Ahora bien, se hace obligatorio buscar otras vías de ingresos alternativas, que funcionen en paralelo con el modelo publicitario; es la única manera de poder sobrevivir a los vaivenes publicitarios.

¿Qué otros modelos de negocio piensa que funcionan actualmente para el periodismo?

Miro con mucho interés todas las iniciativas relacionadas con el llamado ‘non-profit journalism’, pero no creo que esta fórmula pueda aplicarse a los medios tradicionales, o al menos no a todos. Este año ha habido ejemplos de medios online que han logrado ganancias gracias a modelos híbridos, basados en la publicidad, pero combinados con alguna otra fórmula. Creo que esta tendencia se irá asentando, sobre todo después de ver el batacazo estrepitoso de audiencia de medios como Times tras poner en práctica su ‘muro de pago’. Ha sido muy revelador para aquellos que tuvieran en mente el pago por contenidos como alternativa.

¿En un contexto mediático en el cual participan algoritmos y usuarios, cuál debe ser el rol del periodista?

Ser más periodista que nunca: buscar historias originales (en el sentido más amplio de la palabra), saber comunicarlas, filtrar la sobreabundancia de información, saber separar la paja del grano, observar lo que le rodea con espíritu crítico, aplicar el sentido común… Pero también –y ya forma parte del oficio periodístico, no hablamos de futuro, sino de presente-, generar su propia comunidad de lectores, de usuarios, y convertirse en su prescriptor informativo, en su referencia. Para ello es necesario algo más que saber informar, es obligado mantener un diálogo fluido con ellos, no un monólogo.

¿En 20minutos.es tienen periodistas especializados o periodistas orquesta? Periodista orquesta se refiere a aquel que debe manejar video, audio, animación, textos…

Es complicado que una persona con varias tareas asignadas, y todas distintas entre sí, logre la excelencia en alguna de ellas. Por eso en 20minutos.es no tenemos periodistas orquesta, aunque sí intentamos que todos tengan unas mínimas nociones de vídeo o de fotografía, por ejemplo, para aquellos casos de emergencia en los que nuestro fotógrafo y nuestro cámara de vídeo no estén disponibles y porque es fundamental que conozcan, aunque sea someramente, lenguajes que forman parte de sus informaciones en el día a día. En este planteamiento hay redactores que tienen más nociones de vídeo, otros que saben más de html, etc., pero sin llegar a un grado real de especialización en materias técnicas, porque para eso ya tenemos a otros especialistas en nuestro departamento técnico, departamento de video, entre otros.

Volver al listado

comments powered by Disqus